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"... ese dulce, lisonjero, encantador instrumento que habla al corazón"
Pierre Louis d'Aquin
 


JOHANN JOACHIM QUANTZ
Flute Sonatas

Rachel Brown
, traverso
James Johnstone, clave
Mark Caudle, violoncello


Chandos CHAN 0607
1996 - 71:10 min.


Estimado por su señor el rey Federico el Grande hasta el punto de convertirse en el músico mejor pagado por el monarca prusiano, Quantz fue juzgado bastante menos favorablemente por sus colegas de Postdam, y en particular por C.P. E. Bach. Hoy es fácil para nosotros simpatizar con el segundo hijo de Bach, quien debió haberse dado cuenta de que su talento sobrepasaba infinitamente al del medianamente dotado compositor y autor del famoso tratado sobre la interpretación de la flauta. Era la vieja historia de la oferta y la demanda. Federico disfrutaba, como flautista de mérito, con la interpretación y la escucha de las composiciones de Quantz, abordables y de fácil discurrir. El impredecible estilo dramático de Bach le gustaba bastante menos.

La presente selección ofrece un grupo de obras de cámara extraídas de la enorme cantidad compuesta por Quantz para Federico, cuidadosamente escogidas para ilustrar una diversidad de aproximaciones que va desde el aliento a lo Corelli de la sonata en cuatro movimientos en Sol menor a las virtuosas exigencias de los movimientos exteriores de las más modernas sonatas en Sol mayor y Si bemol. Esta última es tal vez la mejor de las obras que se ofrecen aquí, con un delicioso affetuoso central que apunta en la dirección del expresivo estilo empfindsamkeit de C.P.E. Bach. Las interpretaciones se distinguen por la elegante y muy conseguida ejecución de Rachel Brown, quien se apoya en un continuo de infrecuente eficacia, valores ofrecidos por una grabación de Chandos en estado de gracia. Mientras la idea de una edición completa de las obras de Quantz sería una pesadilla para cualquier crítico, las excelentes interpretaciones y el programa inteligentemente planeado hacen de este disco una introducción ideal a la prodigiosa producción del laborioso Quantz.

Brian Robins,
para Goldberg